El jardín de las Hespérides
En el jardín de las Hespérides se encuentra un grupo de árboles cuyos frutos son manzanas de oro.
La Tierra entregó a Hera, como presente por su boda con Zeus, un grupo de manzanas de oro. Como las manzanas eran extraordinarias, la diosa las mandó a plantar en un jardín y las dejó en custodia de las Hespérides, las ninfas del atardecer, y de un dragón de cien cabezas, engendrado por los amoríos de Tifón y Equidna.
A pesar de los altos cuidados, hubo quien pudo robarlas. Mas el destino había establecido que las manzanas pertenecían a ese jardín y a ningún otro lugar. Así que, aunque fueron hurtadas, ello no implicó su pérdida.
De los frutos dorados algunos afirman que otorgan inmortalidad, pero aparentemente su belleza y el desafío que implica obtenerlos han trascendido más que sus otras propiedades.
Las manzanas generaron enfrentamientos, y provocaron ruina.
Atalanta, quien corría carreras con sus pretendientes y jugaba su mano y su virginidad contra la vida de los otros, fue vencida por Melanión por culpa de las manzanas, pues el joven las arrojaba en el camino y la cazadora no pudo evitar detenerse a recogerlas.
Éride -la Discordia- lanzó una manzana de oro entre las diosas, en la cual relucían las siguientes palabras: “a la más hermosa.” Ése fue el comienzo de la guerra de Troya.
Heracles, sujeto a los caprichos de su primo Euristeo, las hurtó del jardín con la ayuda de Atlas, quien era el único que podía tomarlas. Cuando las Hespérides descubrieron el robo, se convirtieron en tres árboles: un sauce, un olmo y un álamo. Bajo su sombra, luego, descansaron los argonautas.
El dragón, asesinado por las manos del héroe, fue colocado en la bóveda celeste y puede vérselo desde entonces. Es conocido como la constelación de la Serpiente.

Fuente
Las manzanas de Idun
Los dioses nórdicos no son inmortales. Su destreza, su fuerza y su energía se renuevan por alimentarse con las manzanas que, en un arca, custodia Idun, esposa del dios Bragi, señor de la poesía.
Cada vez que la hora de recuperar las fuerzas se acerca, los dioses se reúnen y prueban las manzanas. Será así hasta el ocaso de su existencia.
Los dioses nórdicos se asemejan a los dioses griegos por su humanidad. Son arrastrados con facilidad por las pasiones. El odio y el amor hacen de ellos juguetes del destino, al que obedecen ciegamente. Mas los nórdicos son aún más humanos que los otros dioses, pues no son inmortales. De hecho, conocen cómo les llegará la muerte, y la esperan. Odín crió al lobo. Balder perdonó al muérdago. Thor espera a la serpiente. Vanargand sabe que su vida terminará bajo los pies de Vídar. Tyr enfrentará las fauces del perro Garm y sucumbirá ante él. Frey luchará con Surt y caerá, por no tener su espada.
Una vez, por culpa de Loki, el de los engaños, los Ases perdieron las manzanas.
El gigante Tiazi, bajo la apariencia de un águila, atrapó a Idun. Los dioses se volvieron viejos y canosos. Mas ese no fue su fin, pues no estaba escrito de esa manera. Atraparon al artífice del secuestro y consiguieron el regreso de Idun. Tiazi, como suele ocurrir, finalmente murió.






Quisiera señalar, entre quienes cantaron el Jardín de las Hespérides, a Jacinto Verdaguer con su “Atlántida”, particularmente en su Canto II.
Gracias por tu hermosa labor.
Ahh, me gusta mucho tu Botánica Fantástica. Ya decía yo que había pasado ya algo de tiempo con respecto a tu último post acerca de este tema.
En particular, me gustó de esta entrada la sección referente a mitología nórdica.
A propósito de manzanas… en las Crónicas de Narnia en el libro “El Sobrino del Mago” también aparecen unas manzanas bien especiales en un huerto muy especial también.
Saludos
Doctor Hache:
Gracias por el señalamiento y las amables palabras.
Pablo:
Confieso que no he leído las Crónicas de Narnia.
Muchos saludos.
BUENÍSIMO AQUEOS…
Me alegro mucho de que sigas completando esta genial serie… Te adjunto en la blogósfera la parte 4…
Abrazo grande, Aquileana
¡Gracias Aquileana!
Te comento que continuaré con la Botánica Fantástica a medida que vaya encontrando más especies.
Muchos saludos.
Aqueos
Estimado Aqueos:
Esta serie como señala Aquileana es muy buena. Además hay pasajes mágicos, como:
“Son arrastrados con facilidad por las pasiones. El odio y el amor hacen de ellos juguetes del destino, al que obedecen ciegamente.”
Hay frases que me provocan vértigo. Ésta una de ellas.
¡Un abrazo!
Rafael
¡Gracias Rafael!
Siempre te detienes en los pequeños detalles.
De nuevo muchas gracias.
Hasta pronto y un gran abrazo.
Aqueos