La mitología nórdica encierra poesía. Pero no a la manera de otras mitologías. Los nórdicos encontraron algo que en su sencillez oculta tal vez otra cosa, la creencia de que todo es único.
Cuando leemos La alucinación de Gylfi o la Edda Menor, ambas obras del poeta Snorri Sturluson, descubrimos que todas las cosas poseen un nombre.
Los objetos particularmente, no son reducidos a meros objetos, poseen un nombre propio y eso los transforma en algo más. Lo mismo ocurre con los animales, los árboles, las piedras. Por ejemplo: el caballo del dios Odín, se llama Sleipnir, hasta allí no nos asombra que un animal, tan importante como lo es además un caballo para un guerrero, lleve un nombre, pero luego descubrimos que el barco mágico que se pliega se llama Skithblathnir, el martillo del dios Thor es Mjöllnir, el fresno es Yggdrasil, los ciervos que comen las hojas del fresno son Dáinn, Dvalin, Duneyrr y Durathrór; la ardilla que corre entre las ramas del fresno es Ratatöskr. El grillete que ata a Fenrir el lobo, es Gleipnir y sus antecesores fueron a su vez Drómi y Laethingr, la cadena que sostiene el grillete se llama Gelgja.
De Hel, que reina sobre nueve mundos del infierno y sobre aquellos que mueren por vejez o enfermedad se dice:
Su morada se llama Eljuthnir, su plato Hungr, su cuchillo Sultr, su trono Idler, Ganglati su criado, Ganglot, su doncella, su umbral Fallanda-forath, su cama Kör, las cortinas de su cama Blíkjandaböl.
Cada objeto es único, no hay dos cosas que sean iguales. El nombre guarda esa extraña relación entre la cosa y la palabra. Luego los nombres podrán repetirse, pero aunque ello ocurra hay algo que escapa.
Ocurre que el nombre se convierte en lo más íntimo y lo más externo que se posee. Pues nombra, pero a su vez no tiene nada de la cosa en él… ¿o sí?
Pues bien parecería que los nórdicos supieron que hay algo que en cada cosa es distinto, y que aunque fuera un simple objeto, eso distinto exige un nombre, una marca que lo señale.





Me parece muy interesante la cuestión que planteas del nombre y me recuerda a nuestros nombres y apellidos y lo que estos influyen en nosotros…, tanto personalmente como en el ámbito social.
Por ejemplo, dentro mi familia no existe mayor elogio que ser calificado de un auténtico “Canales”, lo que conlleva una serie de actitudes, carácter… Socialmente, en la ciudad de origen de la familia pasa algo parecido, apellidarte de una manera conlleva inmediatamente una serie de connotaciones que se dan por supuestas.
Supongo que es una decisión individual creerse el personaje que el nombre señala o ser uno mismo…
Y sí, los nombres tienen efectos, (las palabras tienen efectos.) La cuestión es qué se hace con ello, tienes toda la razón.
Gracias por tus palabras.
Bueno, es cierto q para la cultura nordica, es fundamental q cada cosa tenga su nombre propio, porq en cada cosa hay un espiritu, para los nordicos la batalla era lo mas importante, pero a todo esto q tiene q ver el echo de q te llamas “Canales”, si estamos hablando de la mitologia nordica, para tal caso, cualquier apellido es importante, pero no va al caso ya q estamos hablnado de mitoligia y no de Heraldica, eso me causo una gran duda, si en verdad estavas viendo y opinando sobre la mitologia o sobre tu apellido, q porcierto no es para nada noble!!!, disculpen mi enfado inoportuno, pero soy asi y digo las cosas de frente… un saludo y nos vemos en el Valhala
Por mi parte quedas disculpado… es muy habitual que estados anímicos como el enfado, no nos permitan entender lo que otros quieren expresar.
Mi comentario “estaba” dirigido a la cuestión que plantea el artículo sobre el nombre, como lo más íntimo y externo que se posee… pues nombra pero a su vez no tiene nada de la cosa en él… ¿o si?.
Saludos,
¿Qué puedo decir? Todo esto me recuerda cierto libro de Rafael Echeverría, llamado La Ontología del Lenguaje. El lenguaje es acción, y ya los griegos lo sabían; asociaban por ejemplo el valor y la sabiduría con las acciones de Odiseo y no conceptos vacíos como aparecen en nuestros diccionarios.
Saludos
esto no me sirvio para nada
¡Qué lástima!, porque lo escribimos únicamente pensando en tu visita. No tiene ningún otro propósito.
Muy buen comentario. (Y bien escrito.)
S.A.D. y Aqueos